Introducción al baile irlandés. Con la escuela mediterránea de danza irlandesa

Existe la arraigada idea, tanto en aquellos que conocen el mundo de la música irlandesa como en quienes se acercan a éste por primera vez, de que el baile y la música son disciplinas complementarias, que suelen practicarse y exhibirse de forma paralela. No obstante, mientras que los músicos se reúnen en sesiones y conciertos, los bailarines lo hacen con más frecuencia en espectáculos de danza o en competiciones. Todos sabemos que forman parte de una misma tradición, pero el traslado desde las casas, pubs y pueblos a los escenarios que la música tradicional ha sufrido en los últimos 30 años, y la más que notable especialización que esto conlleva, ha motivado en muchos momentos que se produzca este viaje paralelo que comentamos, hasta llegar a provocar, en ocasiones, la ilusión óptica de que se trata de disciplinas un tanto separadas.

Enma
Enma O´Sullivan interpretando Sean Nos dance

En nuestro caso, los autores de este modesto blog, observamos esta dicotomía desde la bancada de los músicos, y nuestra experiencia al respecto se aleja bastante de esta manera de entender la danza irlandesa. Cualquiera de nosotros acepta sin reservas, el hecho de que el baile se ha especializado hasta el punto de entenderse como una tradición en sí misma. Pero cuando tenemos la oportunidad de tocar para bailarines, la única sensación que se nos queda en el cuerpo, es que el conjunto que forman los músicos y un grupo de danzantes es la verdadera cuadratura del círculo. La plasticidad de la escena, la conexión, y sobre todo la sensación de vasos comunicantes que se alcanza entre ambas partes, da a los temas que tocamos su verdadera dimensión; les otorga ese porqué, que muchas veces ni siquiera nosotros somos capaces de atisbar, y el verdadero motivo de por qué hacemos lo que hacemos, y de por qué tocamos como tocamos.

Por todo esto, pensamos que, a pesar de que, como músicos, la mayor parte de nuestras reuniones se ve enfocada a compartir la música entre nosotros, no podemos olvidar nunca que lo que tocamos es música de baile, que su razón de ser es el baile, y que es este el que pone la guinda al pastel que cocinamos. Así que en esta nueva entrada la danza será la protagonista, y en ella daremos un repaso introductorio a los distintos tipos de baile que existen en la tradición irlandesa. Para ello, contaremos con la inestimable colaboración de Betlem Burcet, bailarina profesional y directora de la escuela mediterránea de danza irlandesa, que tiene sedes en localizaciones como Girona, Barcelona, Vic o Valencia, en las cuales Betlem y su equipo, realizan una magnífica labor divulgativa de la danza y la cultura irlandesas.

Introducción y marco histórico

bailarina
Bailarina con traje típico

Aunque se cree que los orígenes de estas danzas se remontan al Renacimiento, hay escasas pruebas documentales que así lo corroboren. Los estudiosos del tema no se ponen de acuerdo si esto se debe a una ausencia real de la danza en los siglos XV y XVI o a la falta de una tradición literaria de la isla en esa época que nos dejara suficientes testimonios escritos de su práctica. Sea como sea, existe la certeza de que el baile se desarrolló de forma paralela a la música tradicional a partir del siglo XVII, alcanzando una gran popularidad en el siglo XIX, y sobre todo en el XX.

Suele atribuirse su nacimiento a la influencia del Quadrille francés, y del Country Dance inglés, aunque en irlanda, estos bailes populares adquirieron su propio sentido y se desarrollaron a su manera. La innovación irlandesa, llevó a practicarlo a veces sobre superficies reducidas, como puertas o tapaderas de barriles, lo cual pudo provocar, en cierto modo, que algunos de estos bailes se interpreten aún hoy día con los brazos pegados al cuerpo. En general, suelen distinguirse cuatro tipos o disciplinas distintas, aunque el carácter localista y en ocasiones aislado de los estilos regionales haya dado lugar a un buen número de expresiones diferentes. Nos centraremos en los cuatro siguientes:

Step Dancing

Probablemente sea baile más extendido en Irlanda, y también el más conocido fuera de sus fronteras. Originario, según los anales, de la zona de Munster, el step dancing se hizo tremendamente popular a mediados de los 90, con la aparición del espectáculo Riverdance, que llevó a los escenarios una adaptación al estilo Broadway de este baile tradicional irlandés, añadiendo tanto a la danza como al vestuario ideas tomadas de disciplinas tan dispares como el patinaje artístico o el flamenco. Aunque a pesar de este influjo modernista, y de la proyección a nivel mundial que supuso, porque hemos visto incluso a los Simpsons bailando al estilo Riverdance, el step dancing mantiene sus profundas raíces en la música tradicional, y sigue siendo el baile por excelencia en su país de origen, ya sea en sus modalidades individuales o grupales. Betlem Burcet nos comenta esto al respecto:

El step dance, con los años, se ha convertido en un baile/deporte para personas cada vez más jóvenes, por su estilo atlético y enfocado a la competición.

Gracias al fenómeno de Riverdance, la danza irlandesa se ha extendido por todo el mundo, incorporando elementos de otras disciplinas.

Los profesores están constantemente creando pasos nuevos para sorprender a un jurado muy exigente, gracias a la competición existen unos estándares, y sirve para preservar este tipo de baile tan enérgico e impresionante.

Aunque originalmente se solía bailar con los brazos pegados al cuerpo, los estilos más modernos han ido relajando esa tradición poco a poco. Lo que no ha cambiado es la diferenciación básica entre dos formas de bailar atendiendo al zapato que usa la bailarina. De este modo, tenemos el zapato duro, o “Hard Shoe”, que con una suela dura se utiliza para percutir el suelo del mismo modo que se hace en el claqué; no obstante, el baile irlandés es antepasado directo de este. Por otro lado, está el zapato blando o “Soft Shoe”, que se parece más a las zapatillas de ballet. Como decimos, ambos calzados se alternan en diferentes tipos de bailes y de ritmos, dándole a cada uno su propia personalidad. Betlem nos lo explica así:

El zapato blando es mas desplazado y mas aéreo, es más sutil y marca sus acentos en los saltos.

El zapato duro es como una conversación, mucho mas estático y marca sus acentos en el suelo.

 Soft Shoe y Hard Shoe:

Cuando se toca el asunto del antagonismo entre tradición y modernidad, siempre corren ríos de tinta y aparecen posiciones divergentes. Esto no es exclusivo de la música tradicional: existe una tensión ubicua prácticamente en todos los aspectos culturales que nos rodean; entre lo nuevo y lo viejo; entre la innovación y la tradición: y, en general, entre las diferentes formas de ver el mundo. Esta tensión cultural, que nuestros lectores habituales ya habrán podido intuir entre las lineas de alguna de nuestras entradas, cristaliza en el campo del baile irlandés en forma de dos estilos cuya frontera no está del todo bien delimitada, como son el estilo pos-Riverdance o “Modern Style” y el anterior a este, u “Old Style”. Betlem nos lo cuenta:

El estilo moderno ha incorporado el “turn out” y el “cross legs”; son los dos elementos que diferencian más el antiguo baile del moderno.

“Turn out”, significa los dos pies abiertos hacia fuera en primera posición de ballet, y “cross legs”, significa que las piernas deben mantenerse cruzadas todo el rato una delante la otra, intentando mostrar una sola rodilla.

Otro fenómeno que ha ocurrido con los años ha sido el hecho de levantar más y más las piernas. Esto ha sido simplemente una evolución natural hacia el hacer el baile más espectacular, y como consecuencia, las faldas de los vestidos se han hecho más y más cortas para mayor comodidad.

Es fascinante hablar así de un “estilo de escuela”, siendo así como cada profesor crea los bailes para sus alumnos, al cabo de pocos años se crea a imitación del profesor un estilo propio, es decir, cada alumno es una interpretación de lo que observa y lo que aprende en clase, los alumnos nuevos aprenden una forma concreta de bailar.

Una cosa que me gusta mucho, es ver a profesores irlandeses con 80 años sentados en sillas, y haciendo ritmos con las manos a jovencitos de 15 años, y ellos entendiendo perfectamente lo que se les pide, eso solo se consigue si esta cadena de aprendizaje no desaparece nunca, y los alumnos más veteranos transmiten el estilo de su profesor a las nuevas generaciones.

En este punto de la entrada, debo confesar que mientras leía la respuesta de Betlem a esta pregunta, esbocé una sonrisa de oreja a oreja, porque eso que nos cuenta sobre lo que ella llama “estilo de escuela” es algo que los músicos conocemos bastante bien. Exactamente el mismo fenómeno se da cuando nosotros aprendemos de los maestros a los que admiramos, y con los que tenemos la suerte de compartir horas de práctica. De hecho, esta forma de sentar cátedra en cuanto determinadas formas de tocar o de bailar, es, muy probablemente, y según los expertos, el origen de los estilos regionales.

Las competiciones de Step Dancing han alcanzado un auge importante en los últimos años, dentro y fuera de Irlanda, y poco a poco empiezan a organizarse campeonatos en toda Europa. Betlem:

Sin la competición, la danza irlandesa actual no existiría. El mundo de la danza irlandesa es un mundo muy caro hoy en día, con vestidos a partir de 1500€, zapatos, pelucas etc. Se ha convertido en un deporte de élite que ha tenido una muy buena acogida en los Estados Unidos.

En muchos casos la lucha por el título, tenerlo y mantenerlo, requiere una preparación física y mental de años, un buen entrenamiento diario, y una familia que dé todo su apoyo detrás.

Aun así las salidas profesionales aún son pocas, o bien la docencia (investigación), o bien en unos pocos casos, convertirse en bailarín/a.

Sean nós dance

Al contrario que en el caso anterior, el Sean nós suele ser interpretado por un solo bailarín, y es una disciplina que, a pesar de ser técnicamente más libre que el step dance, se ha conservado con menos influencias externas, y por lo tanto, de forma más estable en el tiempo. De hecho, Sean nós significa “Viejo estilo” en gaélico.

Esta danza se caracteriza por lo se denomina “low to the ground footwork”, es decir, se baila con los pies muy poco levantados del suelo, y con un movimiento libre de brazos, alternado con golpes simultáneos de los dos pies contra el piso en los momentos en los que se acentúa el “beat” de la música. Como hemos comentado, no suelen hacerse bailes grupales, salvo de parejas, en algunas ocasiones, aunque sí es común que los bailarines se alternen unos con otros para interpretar unos pasos en solitario.

Betlem nos ilustra:

El Sean nós es un baile proveniente de la zona de Connemara, el step dance proviene de la región de Munster, y con los años se han diferenciado el uno del otro enormemente.

Una de las características principales es la posición de los pies, en el Sean nos no hay una técnica específica, y al no haber seguido unas competiciones reguladas, se ha preservado como un baile de estilo más libre, donde no se especifica la posición de los brazos.

El bailarín interactúa mucho más con el músico, y sus steps “pasos”, son de estilo improvisado y se adaptan a la velocidad y a la métrica de la canción.

Como aspecto curioso y divertido a la vez, es de recibo comentar que el Sean nós se interpreta de forma tradicional en todo tipo de superficies y contextos, como usando escobas:

Sobre barriles:

O sobre carretas:

Los bailes grupales, Ceilidh Dance y Set Dance

Se les conoce también como bailes sociales, y tienen en común el hecho de que se interpretan en grupo, a pesar de ser técnicamente diferentes entre ellos. Este tipo de bailes eran muy populares antiguamente, y se organizaban de forma colectiva en plazas y fiestas locales, de una forma parecida a la tradición del pasodoble en España.

El Ceilidh Dance es similar al step dance, con los bailarines bailando sobre los dedos de sus pies, pero sin llegar a las puntas como en el ballet, y con unos desplazamientos laterales que en ocasiones arrastran el pie, como se hace al interpretar jigs o slip jigs. Se baila en grupos, y/o en grupos de parejas que forman distintas figuras y se intercambian entre ellas.

Dentro video:

El Set Dance está basado, como comentamos en la introducción, en los Quadrilles franceses, y consta generalmente de 4 parejas mixtas que bailan en cuadro con pasos similares a los del Sean nós. Esta formación de baile se denomina “set”, y ahí el nombre del baile. Estos bailes tienen particularidades propias según las diferentes regiones y condados, y encontramos también tanto competiciones como bailes populares. Betlem Burcet:

Los Ceilidhs están tan de moda como el step dance, ya que se practica también en competición, y hay centenares de personas que compiten cada año en los mundiales para ganar ese título para su escuela.

El set dance hace unas competiciones a parte, y se practica por personas de todas las edades, pero comparativamente con el número de personas que lo bailan es muy inferior al del step dance o ceildihs. En el set dance los bailarines bailan en forma de cuadrillas, en parejas, y percuten el suelo con los pies.

Set dance de competición:

Set dance popular:

 

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